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Esta muestra es un relativo aporte de los italianos en Tacna donde el punto más alto de su población -según algunos estudios- alcanzó unas 7,000 personas la primera década del siglo XX. Estas cifras (nuevos estudios califican a estas cifras como exageradas porque apenas llegaron a sobrepasar ligeramente los 2,500) son irrelevantes si las comparamos con el número de emigrantes italianos en el período más intenso de la emigración entre 1870 y 1920 en otras regiones del globo; más de 8 millones de italianos dejaron su patria y sus descendientes suman hoy unos 15 millones en los EE.UU., 4 millones en Brasil y 6 millones en la Argentina. Las cifras sobre el Perú y Tacna hablan por sí mismas del inmenso esfuerzo, pero no será análisis fácil graficar las dificultades tanto a nivel humano como gubernamental que encontraron los italianos -en su gran mayoría por su cuenta y riesgo- cuando llegaron a nuestras tierras.

La muestras nos dan una idea general de la laboriosidad de los primeros inmigrantes, en su mayoría de la Liguria (Génova) o de las áreas industriales de los alrededores de Milán y Turín que desempeñaban actividades marítimas y comerciales. A nivel expositivo no es fácil dar cuenta en objetos, documentos, cartas geográficas, maquetas y fotografías, de esos pocos miles de hombres, una gran parte viviendo en penurias y sufrimiento y una menor parte en éxito y renombre financiero e industrial.

Silvio De Ferrari Lercari, Natural de Tacna, hijo de emigrantes genoveses cuenta: Soy un hijo de emigrantes genoveses que nació en Tacna y que, por razones contrarias a lo que generalmente definen la situación del inmigrante, me eduqué en Italia. Sin embargo, esa vida, desde pequeño como adolescente y joven genovés, me permitió poder tener una mirada diferente e independiente. Conocer y entender la vida de los italianos en el Perú -y específicamente en Tacna- por las cartas, las fotografías, algún envío de dinero. Esa distancia y el silencioso sufrimiento de la familia, la tierra y las humildes casas en piedra de aquellos, muchos que nunca retornaron a Liguria, de cuya memoria y noticias se perdieron, y luego de algunos años, saber con dolor que "no hicieron la América" y desaparecieron en la soledad y la miseria. Porque la emigración es eso principalmente, como lo es también el éxito, el suceso, el dinero.

Gracias a la suerte que corrió mi vida puedo hacer un recuerdo transversal entre el "Staglieno" y el "Caplina", los ríos de Génova y Tacna y, si la memoria no falla, volver una tierna y humana mirada a esos italianos de Tacna como los Bollo, Fontapié, Cánepa, Gnecco, Sibona, Rimassa, Lombardi, De Ferrari, Crovetto, Barbarini, Podestá, Raggio, Pescetto, Castagnola, entre otros.

La antigüedad y la importancia de la emigración italiana en Tacna apenas ha sido estudiada. Como muestra de ella podemos recordar que la "Societá di Beneficenza di Tacna" fue fundada en 1867 y la "Societá di Mutuo Soccorso-XX Settembre" en 1889 y que, con motivo de la primera guerra mundial, partieron 26 jóvenes para combatir por Italia, y se tiene noticia cierta que por lo menos dos de ellos, Giovanni Pescetto y Giovanni Lombardi perdieron la vida en los campos de batalla.

La exposición que comentamos recrea un aspecto de la migración italiana en el Perú que, por razones de tema y espacios de los ambientes, se refiere centralmente a los peninsulares en Lima y se concentra en los ejemplos más visibles como son "el desarrollo industrial del Perú, en las primeras décadas del siglo XX impulsados por empresarios italianos. "Santa Catalina", "San Jacinto" y "El Pacífico" fueron empresas líderes en la rama textil. D'Onofrio representó la contribución italiana a la industria de los alimentos, así como Cogorno y Nicolini. Queirolo, en la industria vitivinícola, representa el aporte italiano expresado en el sembrío de nuevas cepas, una de las cuales originó la variedad que aquí se denominó uva Italia (Moscatello bianco di Alessandria) la cual daría lugar a una variedad de Pisco muy apreciado, justamente llamado "Pisco Italia". (José Torres Bohl. Texto expo.).

La muestra de objetos, las referencias gráficas sobre la presencia italiana en la asistencia ciudadana (Bomba "Roma" 1866), la actividad educativa en la serie de colegios que van desde el creado por Luis Sada en 1872, el "Umberto I" (1887) y el Antonio Raimondi (1930). La "Sociedad de Beneficencia y Asistencia", creada el 23 de marzo de 1862, y algunos años más tarde, en la primera década del 90, el "Club Italiano" en Lima. La comunidad abrió su propio hospital, con personal llegado de Europa, y en 1881 contó con su primer Centro Médico. Si bien es cierto que el "Club Italiano" (1880) fue el más importante de los creados por una élite italiana, sus altas mensualidades lo ponían fuera del alcance de la mayoría de los inmigrantes. Un proceso más democratizador se logrará posteriormente al fundarse la "Societá Canottieri Italia" (1904) y el "Circolo Sportivo Italiano" (1917) inicialmente creado como círcolo ciclístico.

En cuanto a los medios de información, los periódicos y revistas italianas ayudaron a los inmigrantes a unir el viejo y nuevo mundo. En la muestra se hace reconocimiento del "giornalista" Emilio Sequi que fundó "L'Italiana" y luego la célebre "Voce d'Italia" (1887). Pero es justo reconocer otros diarios y revistas que por períodos cortos o largos dirigieron Antonio Grassi, Caivano, Giove, Calcagnoli y, en las últimas décadas del siglo XX, Di Maglio y hasta hace poco Pompilio Inglesi en la dirección de la revista "Incontri". Esto tiene el mérito de hacernos recordar que la llegada y el concurso de los italianos y de otras comunidades extranjeras como ingleses, franceses y alemanes han sido de importante contribución al desarrollo del País.

Pero lo que una exposición no puede dar cuenta es que esta presencia se dio en condiciones muy difíciles y en muchos casos adversa. Por último, quisiéramos advertir que todos esos italianos no centraron su actividad en Lima, para nada. Como tacneño-genovés puedo dar testimonio del trabajo de los italianos en Tacna, pero sería importante revelar la importancia de los Larco de Tacna (hace unos 5 años se hizo una ejemplar muestra en Trujillo sobre los Larco de Tacna y su aporte a la agricultura del norte del país) Del valioso aporte tecnológico, científico (Raimondi) y de los italianos en los Andes del Sur para culminar con el aporte de pequeños agricultores y comerciantes en Moquegua (por citar el caso Biondi).

Haciendo memoria de estos hechos, y con el apoyo de pocos elementos cartográficos (el caso Lauro hubiera sido de gran valor), la muestra central el interés en el año 1888 en que un grupo de italianos (Bracale, Ferraro y Mombello) crearon el Banco Italiano con un capital inicial de 40,000 libras.Tambien se cuenta entre la Obra de los Italianos en Tacna , el Monumento Levantado en la Avenida Bolognesi el 12 de Octubre de 1892 por la colonia Italiana residente en la ciudad del Caplina. Se celebraba en ese año el cuarto centenario del descubrimiento de América. Dice la leyenda: "Homenaje y admiración, de respeto y de afecto al grande hombre, al ¨Maestre Don Cristobal Colón héroe, genio y visionario inmortal que dió a la hvmanidad un mvndo nvevo".

Ya por estos tiempos, los Italianos Tacneños, viven el el casco viejo de la Ciudad y en los principales barrios modernos, junto con los de clásica descendencia Española y Mestiza, son considerados entre los “TACNEÑOS NETOS” son miembros activos en las reuniones sociales y sus esposas pertenecen a “Las señoras de Tacna” que participan activamente en el aniversario de la Ciudad.

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