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Mina de salitre en Iquique Perú
El naturalista inglés Charles Darwin visitó en Iquique, las salitreras peruanas, en 1835 lo cual relata en su libro "Viaje de un Naturalista". Este es su testimonio:

“13 de julio:

En la mañana partí hacia los trabajos de las salitreras, distantes a 14 leguas. Ascendiendo las empinadas montañas de la costa, por una zigzagueante huella arenosa, pronto tuvimos a la vista las minas de Huantajaya y Santa Rosa. Estas dos pequeñas aldeas están ubicadas en las entradas de las minas, colgando en lo alto de las colinas y tenían un aspecto aún más inhumano y desolado que el pueblo de Iquique. No pudimos llegar a las minas de salitre sino hasta después de la puesta de sol, habiendo cruzado durante todo el día por terrenos ondulados en un completo y desolado desierto. La ruta estaba sembrada de huesos, esqueletos y cueros de muchas bestias de carga que habían perecido allí víctima de la fatiga. Con excepción del “vultur aura” (jote, buitre, gallinazo o zopilote) que devora las reses muertas, no vï ningún ave, cuadrúpedo, reptil ni insecto.

Trabajadores laborando en una mina de salitre en Iquique Perú
Sobre las montañas rocosas, a una altura de 2.000 pies, allí durante esta estación del año caen nubes, crecen algunos cactus en las grietas y hendiduras y la arena suelta está sembrada con un liquen, cual se apega contra la superficie desprendida (de los cactus). Esta planta pertenece al género “cladonia” y se parece algo al liquen de los renos. En algunas partes había una cantidad suficiente para matizar la arena y de lejos se veía de un color amarillento pálido. Un poco más al interior, durante la larga cabalgata de 14 leguas, vi un solo tipo de vegetal, un diminuto liquen amarillo, creciendo entre restos de las mulas muertas. Este fue el primer desierto verdadero que jamás habían visto. El efecto que me produjo fue grandioso, pero creo que fue consecuencia de que me había acostumbrado gradualmente a estos paisajes, mientras viajaba desde Valparaíso, a través de Coquimbo, a Copiapó.

La apariencia de estos terrenos era extraordinaria, cubiertos por una gruesa capa de sal común y de aluviones salinos estratificados, los cuales se habían depositado sobre la tierra, mientras ésta se levantó lentamente desde el fondo del mar. La sal es blanca, muy dura y compacta. En el proceso de secado se mezcló y aglutinó con la arena y con mucho yeso. El aspecto de esta mole superficial se parecía mucho a un terreno después de nevar, antes que las últimas manchas de nieve sucia se hubiesen deshielado. La existencia de estas costras de sustancias solubles que cubren completamente el terreno, demuestran cuan extraordinariamente seco ha sido el clima por largos períodos.
Viviendas de los trabajadores del salitre en Iquique Perú
Esa noche dormí en la casa del dueño de una de las salitreras. El terreno aquí es tan estéril como cerca de la costa. El agua se extrae solamente de pozos profundos y tiene un sabor más bien áspero y amargo. El pozo de esta caza está a 36 yardas de profundidad. Como escasamente llueve, es evidente que el agua no llega así. Seguramente, si está allí, debería ser tan salada como salmuera, porque todos los alrededores del suelo están compuestos de diversas sustancias salinas. Terminamos entonces por concluir que se filtra subterráneamente desde la cordillera, aunque está muchas leguas de distancia. En esa dirección hay una pequeña cantidad de pueblos, donde los habitantes tienen más agua, lo que les permite regar unos pocos terrenos y mantener pastizales, donde pacen mulas y asnos, empleados en el transporte del salitre. El nitrato de soda se está vendiendo ahora, puesto en los muelles, a 40 shillings las 100 libras. El mayor costo es transportarlo a orilla del mar. La mina está formada por una capa dura que tiene entre 2 y 3 pies de espesor de nitrato, mezclado con un poco de sulfato de soda y una buena cantidad de sal común. Oculto apretadamente bajo la superficie y por una extensión de 150 millas en los bordes de una gran hondonada o llanura, demuestra que esto debió haber sido alguna vez un lago o, más probablemente, un brazo de mar aislado, como puede inferirse por la presencia de sales yodadas en los estratos salinos. La superficie de la llanura está a 3.000 pies de altura sobre el nivel del Pacífico... ”.

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