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Jueves, 30 de diciembre 2010
Padre Fred.

Hay un hombre llamado Padre Fred Green. Tiene 88 años y ha estado en el Perú durante más de 50 años. Es originario de Hawai, es un veterano de la Segunda Guerra Mundial (Marine, creo?), es bilingüe (obvio), y ha perdido gran parte de su audición. Tienes que gritar cuando hablas con él.

El Padre Fred también es responsable de las escuelas en las que los Voluntarios Jesuitas enseñan en Tacna. Fundó el Colegio Cristo Rey y el Colegio Pro Miguel. También ayudó a establecer el Colegio Fe y Alegría, no estoy seguro cual fue su participación. Hace casi todas las misas dominicales en Habitat de Tacna. Viene los domingos a desayunar con los voluntarios. Nos trae el correo cada cierto tiempo, y nos dá paseos al centro en coche. Él es quien creó Mes de Misión, el viaje de servicio de un mes de duración para los alumnos durante sus vacaciones de verano. La filosofía es que todos, todos, pueden servir y tiene algo que dar (incluyendo a los estudiantes de las familias más pobres de Miguel Pro), por lo que todos debemos dar.

Padre Fred es un buen hombre. Un buen ser humano. Donde quiera que vaya, los peruanos se levantan y lo saludan (en lugar de esperar a que él lo haga) como una señal de respeto. La familia que me acoge o cualquier persona que averigua que soy voluntario, automáticamente me preguntan que está haciendo el Padre Fred, y luego me cuentan cuan buen persona es. Él ha hecho una permanente diferencia en las vidas de muchas de personas de Tacna. Es casi una estrella de rock.

El padre Fred me parece una persona sencilla que decidió centrarse en lo de su vida. No voy a tratar de decir que es importante para él, ya que no deseo profundizar en ello, pero puedo decir que el padre Fred es auténtico, genuino, generoso y presta atención a las personas.

Recientemente, he estado leyendo Historia de un Alma, la autobiografía de mi santa de confirmación, Santa Teresa de Lisieux (pregúntenle a Christina Llanes). No he terminado el libro, pero Santa Teresa tuvo su propia manera, su enfoque, su búsqueda genuina de Dios. Pienso en mis días de escuela secundaria con el baloncesto, cuando leí el libro Juan de Madera, y lo mucho que hizo hincapié en la atención al detalle en todo lo que hacemos. Es decir, Juan de Madera dice que se puede apostar que una persona exitosa es aquella que presta atención a muchos detalles aparentemente pequeños.

Estos son sólo la mitad de los pensamientos que rondan en mi cabeza, pero estos libros me muestran que podemos tener paz en cada dia de nuestras vidas, y que podemos amarnos auténticamente sí. Y es así de simple. He sido golpeada en la cara con mucho de lo extraordinario (vivir a miles de kilómetros de distancia, aprender un nuevo idioma, etc.) que mi experiencia de lo común está desviada en estos momentos. Pero, como vivir en el Perú se está convirtiendo en un poco más de lo normal para mí, me acuerdo de las cosas simples. Amor. Poner atención. Escuchar a la gente.

Como el Padre Fred.

Publicado por Jessica Vega Gonzalez en http://wanderingsofaninnerlandscape.blogspot.com/2010/12/father-fred.html

¿Sabian que hay pingüinos en el Perú? Pingüinos de Humboldt. Wow.

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